Father’s Day Giveaway
marzo 14, 2019

Mi Semana Santa

El otro día recibí una canasta con productos lindísimos, y en la nota se me animaba a compartirlo en mis redes. A pesar de que todo estaba bello, comencé a sentirme nerviosa. Obviamente el punto era promover el producto…. ¿Pero, quien era yo para hacerlo? ¿Qué les hacía creer que un post mío iba a generar seguidores? ¿Y si no funcionaba?
Seguía la conversación en mi cabeza, y comencé a reconocer la voz… esa voz de inseguridad que te produce ansiedad y te hace dudar y cuestionarte. Por un segundo, olvidé de donde venía mi valor, y comencé a fijarme en mis números…. Seguidores, likes, suscriptores, vistas, engagement … y en un descuido, me entro la mentira “Vos no vales, no sos NADIE
¿Alguna vez la han escuchado? Esa vocecita que te hace sentir de menos, diciéndote que jamás lo vas a lograr, que no sos suficiente (buena, bonita, inteligente, creativa, llena tu palabra aquí vos), que algún día van a descubrir que en realidad NO VALES, y que no mereces nada de lo que tenes.
Lo raro es que la verdad que me libera de todo esto, es justamente que NO LO MEREZCO, nada de lo que tengo es realmente mío, todo en esta vida es un regalo, del cual no soy más que el mayordomo. Y a pesar de la tentación de las redes para ser relevante, al final NO SE TRATA DE MI.
¿Y qué hay de mi valor? No puede venir de algo relativo, o cambiante… esa carrera nunca termina, y nadie la gana. ¡Yo descanso en la verdad que valgo por lo que Dios ya hizo por mí! No solo se hizo hombre y vivió como nosotros, también murió en una cruz que le grito al mundo que SOY TODO para El, y gracias a que resucito tres días después puedo callar esa voz. Él es suficiente. Dio todo cuando yo no valía nada. No me define un número, me define una vida que venció la muerte. Ese es mi precio. Y Él lo pago. Eso es Semana Santa. Reflexionalo y hacelo real en tu vida.